IGLESIA N.S. DEL CARMEN

IGLESIA N.S. DEL CARMEN

Almodovar del Río

  • Arquitecto: Rafael Caballero Ruiz-Maya
  • Arq. Técnico: -
  • Colaboradores: -
  • Promotor: -
  • Año finalización: 2012
  • PEM: -
  • m2 construidos: -
  • Edad media participantes: -
  • Categoría:-

Resulta inusual edificar una iglesia de nueva planta sobre una ordenanza residencial, especialmente a manzana cerrada. Las estrictas condiciones normativas se han subrayado en parte mediante un estudio de detalle que ha permitido heredar el patio hasta el segundo nivel y aumentar ligeramente la altura en fachada. Aún así se mantiene la obligatoriedad de prolongar los soportales de la calle Los Rosales.

Con estos condicionantes se ha propuesto la implantación de dos volúmenes seccionados externamente por un muro de hormigón visto que bordea todo el edificio. El volumen correspondiente a la línea de soportales se quiere minimizar tratándolo con escasez de huecos, un único color y la supresión de pilares que lo liguen al suelo, quedando suspendido del plano vertical del muro ficticio.

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El resto del volumen adosado al suelo contiene el uso básico de culto, apoyado en el eje principal, este-oeste, correspondiente a la orientación de las iglesias de culto católico. Este eje se potencia de manera vertical al oeste, en la portada principal, cerrando a modo de basílica el espacio de atrio en un arco de medio punto encuentro en una doble hendidura y acabado en negro Marquina. Su centro se ha resuelto con un antiguo portón de iglesia acabado en líneas verticales de acero brillo y sobre el que se elabora un grupo de huecos completamente geométricos acabado con una cruz de acero inoxidable de 10 metros de altura propia que permite localizar el edificio desde cualquier lugar de la población.

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La relación exterior-interior se realiza solo en la fachada este-oeste a través de la transparencia de huecos simbólicos que se completan con la internalización de la cruz del presbiterio. Su exterior se desarrolla mediante una nave central y dos secundarias, sirviendo la de la derecha como capilla de diario completada de forma separada con el baptisterio a la entrada del edificio, siguiendo la simbología de este sacramento.

La nave central con doble altura se inicia en la disminución correspondiente a la entreplanta del coro y aumenta su volumen a medida que se acerca al presbiterio, alcanzando finalmente tres alturas en este último espacio. Paralelo a este crecimiento emerge un aumento del nivel de iluminación, tanto diurna como nocturna, de forma que toda la nave se puede alumbrar con tan solo la zona de altar, que recibe la luz del exterior a través de la cruz de mármol blanco y los paneles laterales, completada en altura con las ventanas situadas en la terraza del edificio.

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Se mantienen desnudas las cuatro columnas y las dos jácenas de hormigón que soportan toda la estructura interior como símbolo de la fortaleza moral del conjunto. El trabajo sobre los paños verticales se limita al presbiterio, con falsas pilastras laterales que culminan con entradas de luz y que se completan con tres elementos, también verticales, del fondo religioso. La iluminación nocturna, aunque puede ser total, se ha resuelto con un gradiente que se inicia en los puntos compañeros a la diurna, potenciados con la cruz de mármol y la barandilla de vidrio del coro, a modo de difusores.

El edificio expone un diseño con intención de permanencia y que huye por tanto de arquitecturas temporales, efímeras, a base de un planteamiento semiclásico que puede extender su valor a lo largo de su vida.

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